Textos y material gráfico cedidos por cortesía del Patronato Provincial de Turismo de Huelva
Tanta luz o tan poca como en cualquier lugar en estas latitudes, pero distinta, nuestra. Acompáñenos por los oteaderos desde dónde “Huelva, la luz” se hace cierta y palpable.
En la Sierra de Huelva, a mil metros de altitud, desde el Cerro de San Cristóbal y en el atardecer o la amanecida, la luz baja alarga la sombra de los más leves relieves, elevando a alta montaña los cerros, acercando el mar. Un mar con dos horizontes, extraño privilegio de ver cómo el sol se pone dos veces cada tarde, tras la Flecha del Rompido, ocaso cercano y en el Atlántico, lejano y común.
Estruendosa luz de amanecer cuando despierta Doñana, porque en la explosión vital del Parque la luz se escucha. Luz buscada en el Asperillo, la duna grande de camino a Matalascañas (Huelva); finos estratos de densa niebla que se resisten a mezclarse con el aire claro de una mañana de verano formando cuchillas que se disuelven con un gesto.
Luz de ocaso eterno en el Santuario de la Cinta, dónde el sol se niega a ponerse. Rayos de luz filtrados por los añejos tejados de una bodega de El Condado, luz que huele a vino y tradición. Mirador de la Peña de Arias Montano, privilegiado para contemplar la salida de la luna.
Luz que no está, en la luna nueva de Ayamonte (Huelva) para ocultar al Marqués que sigue pidiendo justicia desde hace cuatrocientos años. Luz del sol retirada de un pequeño valle, al sur de Gil Márquez, distinto por escapar de la contaminación lumínica nocturna y en el que las estrellas parecen querer bajar a saludar a quien las mira.
Con el Arco iris de Huelva, la luz rota que descompone la espuma del aliviadero de la Presa del Chanza. Luces de mina, siempre en el tajo acompañando a los hombres de El Andévalo. Luces ocultas que apenas dejan ver el bajorrelieve, extrañamente conservado, de los seguidores de la “Luz” en la logia de Isla Cristina (Huelva)o que ensombrece los caminos al secreto mejor guardado de Aroche, las ruinas de la templaria Fuente Seca.
Luz poniente que marcó caminos descubridores en la Rábida, luz del poeta Juan Ramón Jiménez “Moguer, la luz con el tiempo dentro”. Luz atávica, fundamental y milenaria que inunda, sólo en el amanecer del solsticio de verano, la grandiosidad del Dolmen de Soto. Luz espiritual, empática y abierta, luz para la que no hacen falta ojos el lunes de Pentecostés, en El Rocío.
Esta es nuestra luz y lo que viene a continuación es Huelva.
En el poniente de Andalucía, la provincia de Huelva organiza sus 10.000 km cuadrados en tres grandes comarcas tradicionales: la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, el Andévalo y el Litoral, subdividido a su vez en la comarca de la Costa, el área de Huelva y el Condado.
Huelva fronteriza con Portugal, sus grandes vías de comunicación interior coinciden con los ejes de comunicación con el exterior de la provincia:
Del mismo modo las conexiones ferroviarias enlazan, a través de la terminal AVE de la estación de Santa Justa en Sevilla, la provincia de Huelva con la capital del Estado mediante conexión de alta velocidad.
Respecto a las comunicaciones aéreas sos aeropuertos de Sevilla y Faro, conectan con el litoral de Huelva a través de la autopista E-1/A 49.
Si la tercera parte del suelo de la provincia de Huelva es un espacio natural protegido, en el litoral más del 70% está amparado por esa protección
156 días despejados, 2998 horas de sol con una temperatura media anual superior a 18 grados, entre los 23.5 de máxima media y 12.7 de mínima. Con 215 días sin lluvia y menos de un día al año de heladas, nuestras playas son punto de encuentro para quienes desarrollan actividades deportivas concretas y especializadas, caso de los golfistas o los practicantes de deportes náuticos entre otros.
Compuestas de arena dorada el océano se muestra amable con nuestras playas. Sus aguas, calificadas por la administración sanitaria como “aguas aptas para el baño, de muy buena calidad”, mantienen condiciones de baño tranquilas que en el caso más extremo no sobrepasa el oleaje moderado.
Y no se olvide que el SECRETO de Huelva está entre otras razones: